La claridad de ideas es una de esas
cualidades que uno supone tener y lo que le permite distinguirse entre los demás
del curso y brillar ante el auditorio por su agudeza, por su ingenio, por su a
veces deslumbrante lucidez al interpretar la actualidad, al opinar sobre los profesores
y sobre el mundo en general. Se percibe se sabe magnifico y brillante.
En realidad el pobre muchacho 1,65 m de altura
y rodillas huesudas es un petimetre, un mequetrefe, un tanto bocazas que si
supiera lo que dicen a sus espaldas sus compañeros de curso se sentiría desolado
y perplejo al saberlo y le obligaría a reconocer con harto dolor que no tiene
ninguna claridad de ideas.
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