martes, 26 de agosto de 2014

EL COCHE Y EL DUEÑO


Desde luego no hay derecho

¿A qué?

A que me trates como me tratas

¿Y eso?

Pero tú te has fijado como voy

Bueno no sé, algo sucio, rallado, algún abollón, pero nada de importancia

Eso te lo parecerá a ti
A mí me gusta estar limpio brillante, sin rozaduras, ni aletas dobladas, en fin lo normal

Pero vamos a ver tu eres un coche, ¿no?

Si soy un coche y además soy tu coche y me gustaría que me tuvieras más consideración y me trataras con esmero, que me lavaras, me bruñeras de vez en cuando, que me llevaras al taller de chapa. No solo a poner aceite y ajustar la presión de los neumáticos como sueles hacer.

Bueno como  veo que hablas dime una cosa como quieres que te llame

Llámame Coche Rojo por el momento

Llámeme, no me trates de tu que soy tu dueño

Perdona, perdone pero pensé que éramos amigos después de tanto tiempo juntos y antes te he tuteado y no has dicho nada.

No me he dado cuenta estaba sorprendido de oírte hablar

Bueno y como quiere que le llame

A Ver cuando estemos con gente me llamas Señor Dueño de Coche Rojo. Si estamos solos me dices, Dueño sin más.

Está bien, Dueño

Pues así quedamos, Coche

viernes, 22 de agosto de 2014

PERRY MASON



Por más interés que ponía no lograba entender porque tanta gente al ver escrita la palabra Mason pronunciaba meison una y otra vez. 

No alcanza a saber porque lo hacían, además otra mucha gente escribía mason sin acento cuando era evidente que debía escribirse masón. Ignoraba lo que significaba masón aunque tenía sospechas de que no era nada bueno. 

Encima de todo ello y en bastantes ocasiones delante de mason o masón se escribía perry una palabra sin significado reconocible para ningún hispano parlante que en todo caso debería escribirse con i latina y no con y griega, aunque él pensaba que era un error del linotipista que se equivocó y escribió perry en lugar de perro.

Entonces lo tuvo claro estaban hablando de un perro masón y no sabía si existía una raza de perros masones o estaban hablando del vecino del segundo que era un depravado y un perro masón.  

Más tranquilo con el descubrimiento se decidió a escribir una carta al director (siempre había a mano algún director al que escribir) para denunciar la arbitrariedad lingüística y gramatical de algunos plumillas de centroizquierda.

Desde luego el universo está lleno de injusticias y mientras el país se desangraba, el mundo seguía inalterable su camino.

martes, 19 de agosto de 2014

NO QUEDA AZUCAR EN LA CIUDAD



“No queda azúcar en la ciudad” fue el título finalmente elegido para el docudrama que inicialmente había sido “La ciudad sin azúcar".

El autor consideró que la ciudad sin azúcar podría asociarse a una ciudad amargada y dolorida tras los últimos escándalos y no era así.

El tema se centra en la desaparición del azúcar y de los edulcorantes, primero en toda la capital y más tarde en todo el territorio nacional, debido a extrañas y misteriosas connivencias y conveniencias entre los productores y los distribuidores que se habían arreglado para acaparar toda la producción de azúcar. (Eso es lo que se dijo, pero la realidad era muy otra y no fue ese el motivo caudal sino algo mucho más oscuro y demoledor que los intereses de unos pocos azucareros).

El asunto se desarrolló rápidamente, prácticamente el azúcar desapareció en poco más de una semana del mercado ante la sorpresa de los responsables y la estupefacción de los consumidores. 

Durante los primeros días aún se podía encontrar azúcar en algunos lugares a unos precios desorbitados, luego se creó una especie de mercado negro en el que lo que se encontraban eran sucedáneos cada vez de peor calidad. A más uno, los trúhanes, les vendieron casi a 3.000 euros el kilo de un producto que al llegar a casa y verter en el café con leche resulto ser sal común, con lo que los espabilados compradores perdieron además el café. Y tuvieron que dedicar lo que creían azúcar a salar huevos fritos y otros alimentos.

Cuando los poderes del estados quisieron reaccionar (como siempre tarde y mal) y  comprar al denostado régimen de Cuba un cargamento de azúcar no obtuvieron de las autoridades cubanas más que un comunicado oficial con la escueta respuesta “Transacción no disponible” Firmado por el viceministro de la caña, Bernardino Diosdado.

Se preparó a continuación un comité de crisis formado por un apicultor y varios asesores de rango superior, casi todos técnicos comerciales, expertos en endulzar las noticias que fracaso totalmente, ya que la miel ofrecida por el apicultor, que había sido designado por el ministro de economía que era cuñado suyo y al que le gustaba mucho la miel, comprobó con angustia que la miel también se había vuelto amarga. El presidente de la nación intervino tarde y calladamente despidió (después de acabado el desabastecimiento) al apicultor y apartó al ministro de economía de la línea ejecutiva del comité de crisis pero los mantuvo cerca con un sueldo digno.

La opinión pública percibió la gravedad de la situación cuando un periódico de ámbito nacional publicó un anuncio ofreciendo cambiar un kilo de oro por un kilo de azúcar.

¿Quién o quienes había detrás de todo aquello? y que se proponían los acaparadores. Más adelante  uno de los sicarios de segundo nivel que fue detenido, confeso (sin acento) y arrepentido, afirmó que siempre se habían propuesto endulzar el futuro a la nación y que lamentaban mucho no haberlo conseguido.

Todo se resolvió cuando un experto laborante descubrió que el azúcar no había existido nunca ni en el país ni en ningún otro lugar. Aunque hubo expertos que no estaban de acuerdo.

El autor suspendió inmediatamente el seguir trabajando en el docudrama y se retiró a orar con los monjes de la orden del Silencioso Cementerio (oblatos) severamente enojado con aquel individuo abyecto que se hacía llamar el “confidente” que le había estado suministrando información para narrar los hechos y en el que nunca más volvió a tener confianza.

jueves, 14 de agosto de 2014

LA SENCILLEZ DE LAS COSAS



Un año, 1962, un escritor, un libro de viajes 

El autor escribe el párrafo siguiente:

“Hay una serie de estados que por el simple procedimiento de reclutar hombres cultos e inteligentes, pagarles adecuadamente y situarles por encima de la coerción política han conseguido crear cuerpos de elite de individuos convencidos de su dignidad y del servicio que prestan”

Otro año, 2014, un lector sedentario lee.

El lector asombrado respira hondo, reflexiona y comprende la sencillez de las cosas.

miércoles, 13 de agosto de 2014

EN HABLANDO DE CARRETERAS



Traslado aquí un texto de un gran escritor: 

“La separación de los estados, que se ha calificado amargamente de balcanización, crea muchos problemas. Pocas veces hay dos estados que tengan el mismo impuesto por la gasolina, un impuesto que sirve principalmente para financiar la construcción y el mantenimiento de las carreteras. Los enormes camiones interestatales hacen uso de ellas y debido a su peso y su velocidad aumentan los costes de mantenimiento. Por eso tienen los estados estaciones de pesaje para camiones donde se valoran y se gravan las cargas. Los letreros dicen  "Parada obligatoria". Al ser Rocinante un camión, paré, solo para que me indicaran con la mano que no pasase al pesaje. No buscaban gente como yo. Pero a veces paraba y hablaba con los inspectores sino estaban muy ocupados. Y esto me lleva  al policía de los estados. A mí, como a la mayoría de los estadounidenses, no me gusta la policía y el que se investigue continuamente la policía urbana por casos de soborno, brutalidad y una larga y pintoresca lista de fechorías no contribuye demasiado a tranquilizarme. Sin embargo mi hostilidad no se extiende a los agentes de las policías estatales que hay hoy en la mayoría de las zonas del país. Hay una serie de estados que por el simple procedimiento de reclutar hombres cultos e inteligentes, pagarles adecuadamente y situarles por encima de la coerción política han conseguido crear cuerpos de elite de individuos convencidos de su dignidad y del servicio que prestan. Es muy posible que nuestras ciudades acaben considerando necesario reorganizar sus policías según el modelo de las policías de los estados. Pero esto no sucederá nunca mientras las organizaciones políticas retengan incluso una capacidad mínima para premiar o castigar.

Viajes con Charley en busca de los Estados Unidos. John Steinbeck 1962.

Versión española “Nórdicalibros. Junio 2014   

wow que dificil escribir mejor y más claro