jueves, 13 de mayo de 2010

DOS DISCURSOS DE FRANCO EN LEÓN

Francisco Franco Bahamonde fue un militar español que traicionando su juramento de lealtad se rebeló con las armas contra el gobierno democrático de la Republica, desencadenó una guerra civil entre españoles que ganó con la ayuda entre otros de la Alemania nazi representada por la Legión Cóndor que tuvo su base en la ciudad de León donde nací. Su cuartel general estuvo en el centro de la ciudad en el que fue hotel Oliden, actualmente hotel Alfonso V.

Franco triunfador y superviviente a la derrota de los nazis en 1945 sumió a España en el periodo más negro de su historia y fue el “generalísimo y caudillo por la gracia de Dios” de una dictadura que duró 40 años y destruyó tantas y tantas vidas, bienes y esperanzas; una dictadura al principio oscura y terrible más tarde tan hueca y negra como el alma del despiadado militar traidor.

La guerra civil en su escenario militar acabó el uno de abril de 1939.

El día 22 de mayo de 1939 Franco estuvo en León donde pronuncio dos discursos, no conozco en qué orden y no muy largos, uno para despedir y agradecer a la Legión Cóndor su ayuda y otro para el pueblo de León. Hoy más de 70 años después poca o ninguna gente conoce, ni puede fácilmente acceder, a esos discursos; imagino que el interés por su lectura será numéricamente escaso pero he decidido rescatarlos del olvido.

PARA LA LEGIÓN CÓNDOR

Señores jefes, oficiales soldados y artífices de la gran Alemania: En estos días de gloria y de triunfo, en los momentos de resurgir de España, cuando esta recobra su antiguo esplendor y su independencia, es para los españoles la Legión Cóndor una de las instituciones más queridas. No es un hecho aislado en la historia de España la presencia de los hermanos de Alemania. España ha combatido contra otros pueblos y ha participado en la historia de Europa. Y en sus momentos de más gloria y esplendor tuvieron los soldados alemanes una participación heroica y gloriosa. No están lejos los días por el recuerdo, aunque si por el tiempo, de aquel monarca español, nacido en tierras de Alemania, en cuyos ejércitos, en cuyas glorias al lado de los Tercios españoles, estuvieron las Legiones alemanas y las Legiones italianas. Por eso en nuestro tiempo de decadencia surgieron idénticas soluciones y surge una afinidad de sentimientos, y lo mismo que entonces, cuando se estrechaban las mano soldados alemanes, italianos y españoles fue ante el asalto comunista, a la llamada del pueblo español, cuando se volcaron nuevamente las Legiones alemanas al ver invadida nuestra patria por las gentes “rojas” de Moscú y por la horda comunista de Europa.
Esta afinidad en el pensamiento ahora y en los tiempos pasado, resurge en el sacrificio vuestro, en vuestras heroicas hazañas escritas en tierras españolas, donde tanta sangre ha sido vertida, donde tanta sangre habéis dejado y donde al brotar en esta primavera las flores y las amapolas de la Paz, las ofrecemos a nuestros camaradas alemanes, a vuestra gran nación y al Fuhrer gran conductor de vuestro pueblo.
Y no fue sólo esto. No fueron solo vuestros sacrificios en el campo de batalla: disciplinados vinieron también los forjadores del acero a darse la mano con nuestros obreros. Hay también una alegría en esto. Hay también un sentimiento de la Patria, hay ese sentimiento de grandeza que forma los pueblos y en el que colaboran lo mismo el militar en la formación que el soldado en el taller, en el campo y en la fábrica.
Yo quiero deciros hoy en los momentos de gloria y de triunfo, que siento el orgullo de haber tenido este conjunto de jefes, oficiales y soldados a mis órdenes. Y lo mismo que tenemos una Infantería, una Caballería y una Artillería que hemos formado a vuestro lado, siento el orgullo que hayáis estado en España y siento el orgullo de haberos mandado.
Vais a partir para vuestras tierras. Vais a llevar a la gran Alemania el saludo de un pueblo fraternal. Y podéis decir que, porque habéis dado estas pruebas de generosidad y de nobleza, podéis llevar el saludo más expresivo al pueblo alemán, a sus instituciones militares. Y a vuestro gran conductor, el Fuhrer, el hombre que en un momento de peligro supo querer y comprender a España.

Legionarios de la Legión Cóndor, obreros de la gran Alemania, españoles que me escucháis: Unamos nuestro sentimiento hacia la gran nación amiga con un grito: ARRIBA ALEMANIA. VIVA ESPAÑA.


PARA EL PUEBLO DE LEÓN

Españoles, querido pueblo de León: En esta masa popular en estos trajes regionales, en estos hombres del pueblo, tocados con sus clásicos sombreros, está la historia de España. León se ha librado de la barbarie roja; pero León se ha librado de la barbarie roja porque estas madres españolas entregaron a sus hijos, porque estos recios leoneses trabajaron la tierra y arrancaron sus productos y cuanto fue preciso para alimentar a nuestro ejercito. En esta unión del trabajo y del patriotismo esta la grandeza de España. Por eso las páginas mejores de nuestra Historia fueron escritas por nuestros labriegos y nuestros aldeanos, de expresión robusta de corazón tenaz que llevaban la grandeza de España en la frente y sabían morir como murieron vuestros hijos, como murieron vuestros hermanos, unidos y apiñados por una bandera que es la grandeza de España. Pero no es eso lo principal de la Patria. No es solo su bandera. Nosotros hemos luchado para salvar a España de la barbarie marxista y comunista; pero también para hacer una España mejor, una España más justa y más humana mas fraternal y más querida en que las masas pobres y humildes no puedan ser explotadas jamás por los poderosos; para hacer una vida mejor para todos los españoles, para que en vuestras casas haya lumbre y en vuestros hogares haya pan.

Este es el lema de nuestro Movimiento. Y lo haremos posible si continúa en vosotros la fe, si os unís en una disciplina, si os unís en una esperanza y una fe, que yo os prometo morir antes de que se malogre esta revolución. Leoneses: Llevad a vuestros hogares la certidumbre de esta fe, y que no se apague nunca la llama del patriotismo, que esta forjado y alentado por las cenizas de nuestros héroes. ¡ARRIBA ESPAÑA! ¡VIVA ESPAÑAó