Las hazañas de Cucaracho Rodríguez se extienden a su época de guardaespaldas de Chávez aunque Cucaracho era colombiano y a Chávez no le veía con buen ojo (y aunque nunca dijo, le parecía un sucio gordo bocazas) supo ser profesional y defender al carajo Chávez cuando un manifestante /periodista exclamó en voz alta y sonora “Que pringue de presidente“.Cuca”, como le conocían sus camaradas de trompadas Sindios Gonzales (alias el sindi) y Mefisto Aranguey (el mefis), atacó al indeseable al grito de “viva volivar y me cago en tus muertos sucio dicharachero” y según cuentan los jornales (periódicos en Venezuela) le dio de bofetadas hasta en el trasdós de los parpados sin que la policía interviniera en defensa del desdichado. Y de ahí a segundo guardaespaldas del mismísimo líder de la NGRB "Nueva Gran Revolución Bolivariana" todo fue uno.
Cucaracho era de los que por razones higiénicas eructaban en sonoro: “Un buen regüeldo vale tres digestiones” eso me lo enseño mi abuelo Matías, respondía fiero cuando algún guardasespaldado le reconvenía por su sonoridad bocal, pero eso si hay que reconocer que Chavito el dueño nunca le dijo nada desfavorable y a Cucaracho le hacía gracia cuando Chavito les encomendaba una misión de reprimenda y metonimia y les decía con voz tronante “Salid y a saber lo que hacéis “cuando en realidad su intención era decir “Salid y haced lo que sabéis” y es que Chavito era astuto y peligroso pero un muy torpón y huesudo a pesar de sus carnes y mofletes aunque él se pensaba que era un tremendo revolucionario y un gran hombre de dios.