lunes, 5 de noviembre de 2012

CUARTA RONDA



Me piden insistentemente pruebas de la existencia del infinito, o por lo menos del infinito tal y como lo estoy narrando, relatando, contando o palabreando y debo decir que pruebas documentales  con fórmulas, ecuaciones y algoritmos  no puedo ofrecer, tengo un alumno, bueno ex alumno porque ya no soy docente, ni tampoco discente, sino excente, por eso no sé de quién, ni qué son o significan, ni si se pueden aplicar para ir al infinito las ecuaciones siguientes:
xy=k2; a2+x2=ky; x2+y2+2ax+2by=c2; a2-x2=ky2,
donde k,a,b,c. Son unas constantes cualesquiera.

Aquí se las dejo por si les sirven.

De entrada debo decir que allí no se puede ir a  experimentar, si uno no ha  hecho una cosa antes, en este lado, no puede ir al infinito a hacerlo: 

Si por ejemplo nunca ha saltado en paracaídas no puede ir allá convertirse en un Alain Grippé  que fue el francés primer saltador del mundo en paracaídas que realizó, como buen francés, un primer y único salto ya que el paracaídas al abrirse se desparramó el popelin del que estaba hecho se rompió y el bueno de Alain se mató.
O si, como es mi caso, nunca le han sodomizado, no puede ir al infinito a probar la sodomía  a ver si le gusta. Si por el contrario es usted un sodomita frecuente no tendrá ningún inconveniente en practicarla. Activa o pasiva  eso al infinito le da igual. 

Podría poner muchos ejemplos más, pero se me hace tarde y va a llegar la hora.  

Una tarde estaba paseando tranquilamente por el infinito cuando me vino a la mente la palabra Natzweiler, no sabía que era ni a que correspondía pero había aparecido en mi memoria por algún razón. No podía hacer nada por el momento porque en el infinito no hay Internet, ya he dicho, y ampliaré más adelante, que el infinito era un lugar, por llamarlo de alguna manera, muy especial. Y no había internet y no se podía hacer nada salvo regresar del infinito a casa, pero hacia una tarde muy agradable y muchas cosas por ver en el infinito.

Dos de las cuestiones más interesantes y a la vez complejas del infinito se relacionan con sus fronteras  o bordes y sobre el uso del tiempo en el infinito. Para comprender esto último se puede y se debe acudir a la monumental y criptica obra de Ferdinand Tresset de Montagui y Alain Resnais Simpson (no confundir con el cineasta) profesores eméritos de la universidad de Harvard, multicondecorados por sus avances sobre la erradicación de la peste bubónica, equivocadamente llamada Peste negra, en el Sudan Oriental único lugar del mundo donde quedaba una buena cepa; Su conclusión más importantes se refiere a su demostración inapelable sobre que no se debe en confundir infinito con eternidad. INFNOET (Infinito no eternidad) es su lema, o también CIESUPREL (Ciencia Superior Religión). En primer lugar demostraron que el término y concepto infinito tiene un origen y desarrollo científico (véase Euler y sus tablas infinitesimales) y el termino eternidad tiene origen y significado religioso. En fin asuntos de los científicos que me he limitado a reproducir.

No es  fácil pero en cierta ocasión tuve la fortuna de encontrarme con un “infinito” individuo nacido y perteneciente toda su existencia al infinito, sus hijos se llaman también infinito y son seres sin acceso al otro lado de la frontera (la vida normal) y por lo general no se dejan ver ni se relacionan con los “otros”, ni que decir tiene que los otros somos nosotros, los de este lado.

Otro de los asuntos  que más interesan o preguntan los interlocutores que consideran interesante escuchar mis observaciones o mis respuestas a sus preguntas sobre el infinito y sus características físicas, es el clima. ¿Y cómo es por allí el clima? Habrán observado el fino escepticismo de mis interlocutores al designar como “allí” al infinito. No hubiera sido mucho más sencillo preguntar directamente ¿Cómo es el clima en el infinito? Bien, en mi condición de observador conocedor del infinito puedo responder pedantemente. El clima en el infinito es HOMOGENEO, ISOTROPO, ELASTICO Y LINEAL. Y que cada lector u oyente se quede con su propia interpretación de la respuesta clara que he dado.

Pues bien tal vez debería añadir que en el infinito no hay SOL, de veras que no. Allí el cielo es permanentemente  de un color  gris claro o gris perla. Como no se pueden sacar fotos. Insisto no se trata de una medida represiva como sucede en este lado. Sencillamente allí no funciona ningún aparato ni sistema que dependa de la electricidad. No se pueden sacar fotos no hay tele, ni radio, aunque abunda el papel y la impresión y difusión de periódicos. También hay cine que se proyecta mediante sistemas manuales o mayoritariamente mecánicos. No hay una producción de cine propia del infinito, todo el cine que se puede ver procede del otro lado. Y Hay gente, como por ejemplo yo que la importa, el sistema es sencillísimo y eficiente abierto a todos con total libertad y consiste en mencionar por cualquier medio incluido el pensamiento el título de la película: Inmediatamente pasa a estar disponible en el SIDCI, siglas de Sistema Integrado de Cine del Infinito.
   
 Son corteses y educados nunca se soliviantan y si, como fue el caso, se encuentran de frente con alguien del otro lado preguntón e insistente como yo le atienden con cortesía y resignación hasta que el preguntón o interrogador se cansa y los infinitos quedan libres de ir a su  casa con su familia o a donde les pete en ese momento.  Una de sus afirmaciones más frecuentes es “Las mejores desgracias son las que no ocurren”, ¿No cree Usted? Te dicen mirándote desde la profundidad infinita de sus ojos grises.
Pero me acaece lo de siempre que ya va siendo costumbre o manía, según deseen pero lo cierto es que me llaman a merendar.

1 comentario:

  1. Ramón,

    La única prueba fehaciente de que has transitado por el infinito en determinadas ocasiones es que traigas a tu vuelta una foto del capitán del Atletico de Madrid levantando una "Shempions", o en su defecto, un vídeo de una rueda de prensa de Mourinho en la que no salga diciendo "todos tienen la culpa menos yo".

    Únicamente en el infinito, y sólo en el infinito, pueden darse tales sucesos, por lo que su prueba gráfica bastará por si misma para dejar por los suelos a todos los que dudan de tu presencia allí.

    El problema, claro, es que estas cosas suelen suceder después de la merienda (incluso en el infinito las televisiones mandan), y para esas horas, ya andarás por aquí de nuevo.

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