Se está imponiendo una forma particular
y muy hermosa de ser demócrata y de practicar la democracia.
Según este método uno cualquiera si
está bien avalado por bombas, misiles y drones se proclama presidente y
occidente le reconoce inmediatamente con profusa profusión de declaraciones
encendidas a favor del autodesignado a modo y conveniencia de Estados Unidos y
todo el hemisferio occidental subordinado y obediente con el imperio.
No importa que a “Gua.. no seque” no lo conozca nadie ni
se sepan sus ideas y programa es ahora el joven y agraciado presidente de
Venezuela (Y Podemos sin enterarse) por sus afines designado.
Si no fuera patético, novedoso y criminal sería una nueva forma de gobernar
desde Washington y el despacho ovalado por el pelo paja ocupado.
Uno puede tener simparía (probablemente
no) o tener sintonía (posiblemente menos) por y con Nicolas Maduro, pero desde el humilde punto de
vista de un ciudadano español del siglo XXI de a pie (o de a coche utilitario) le resulta cuando menos
sorpresivo el éxito, promoción y proyección del tal “Gua.. no se cuántos”, ayer desconocido y hoy aupado por extrañas
circunstancias, extravagantes motivos y por oscuros designios a la gloria mediática
de Presidente Auto Designado
de Venezuela.
Uno entiende la avaricia de los
avariciosos, la ambición de los ambiciosos, la falta de moral de los inmorales y
la fe de los religiosos pero tenía por arraigado como supuesto básico de
occidente y de sus líderes y gobiernos la condición y circunstancia de que para
lograr el noble y afortunado propósito de ser presidente de un país sea cual
fuere el país de occidente tenía que pasar por el usual proceso y costumbre de participar
y ganar en unas elecciones (con sus riesgos y peligros) pero ya no es necesario
basta tener mucho petróleo y otros materiales básicos de andar por casa como el
oro amarillo o azul (Coltán).
Llegada la democracia a este
punto de no retorno hemos aprendido que para que va a haber elecciones y esas
cosas que cuestan dinero, son un paripé y a veces no gana el mejor si no que
gana el peor o un malvado bolivariano.
Entonces yo para mi amada España
me pido, propongo y exijo que Pablo Casado sea sin más dilación el Presidente Auto Designado de España, por
obvias razones, es el mejor, es el más guapo, el más preparado, tiene carreras,
cursos y masters a mogollón y si necesita más se le habilitan rápidamente en la
URJC y por si algún motivo fuera necesario se lo afina el Tribunal Supremo y
así se acabará con la maldita dictacracia (mezcla de dictadura y democracia) de
Pedro Sánchez (el Maduro español) al que no le apoya nadie más que los
mierdalenguas de Podemos, una especie de españoles malvados, inmaduros y
bolivarianos.
Mientras que el gran Pablo cuenta
con el apoyo y el derecho propio de ser español, además de Palencia, agraciado
y saleroso que en unión con las otras Fuerzas Nacionales del Regreso (FNR) de
Rivera (que irá de Ministro de Exteriores) y Abascal (de Ministro de
Interiores) podrá sacar a España de la miseria sanchista inhóspita y golpista, al
que nadie ha votado para así recuperar la senda del amado pasado, de los grandes
abuelos de la Patria, Franco y José Antonio y sus hijos, hoy Padres y Madres de
la nación española, Aznar y González de cuerpo y mente presentes, vigías
permanentes de la grandeza del occidente y de la reconducción del país hermano
Venezuela y de reserva disponen de dos borbones y muchos botines, invitados, preparados y exigidos por el
gran sistema democrático de occidente encabezado por el pelo paja de cerebro
averiado del despacho oval de la uaijause en uasinton.
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