viernes, 9 de junio de 2017

EL ALBOR DE LA VIGILIA



Se trata de un relato breve en el que el autor reflexiona ávidamente y al albur sobre ese momento diario tan propio de todos, en el que se solapan, se superponen, se acomodan sensaciones, situaciones y percepciones de cada individuo que no logra discernir, distinguir, dilucidar si está dormido o despierto, durmiendo o despertando, soñando o a punto de tropezar con la realidad.

Entre sueño y vigilia, entre luz y sombra. Un momento o duerme vela donde se unen la muerte y la vida, el trabajo y no tenerlo, la dicha y la desdicha, la duda y el asombro, lo sabido y lo ignorado.  Al despertar cada uno de nosotros y también todos los demás se pasa y se traspasa de forma confusa, por y entre ambas situaciones.

Alboroto por vivir y pereza para alzarse.

El autor como siempre incapaz de avanzar hacia adelante y escribir por primera vez como mínimo, o al menos, un relato largo, o una novela corta o una novela o intentar una gran novela, como se prometió a si mismo cuando tuvo 15 años, se queda de nuevo en la torpe brevedad de su capacidad expresiva y de concentración y termina el relato y lo edita sin dar más explicaciones ni aclaraciones porque ha alcanzado el número de palabras que le está permitido escribir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario