Heinrich Himmler, el comandante supremo de las SS y uno de los mayores criminales del Tercer Reich y de la historia de la humanidad, afirmó que “uno todavía puede ver en las fisonomías del norte de España rastros de sangre alemana que ha ido perdiendo el Reich a lo largo de los siglos”.
Son declaraciones recogidas por un diario teutón durante la visita que hizo el gran inspirador de la política xenófoba, racista y represiva del régimen de Adolf Hitler a San Sebastián, el 19 de octubre de 1940.
Según El Diario Vasco, el dirigente nazi fue recibido al ritmo del Agur Jaunak por txistularis. Con el brazo en alto, recibió honores en la plaza de Gipuzkoa de la capital donostiarra. Himmler se arrepintió de abandonar San Sebastián antes del mediodía. A su regreso a Alemania, confesó que entre sus pertenencias había incluido en el equipaje escopetas por si le invitaban a una montería de caza, pero la lluvia le impidió practicar la que era su gran afición. “¡Todo el tiempo estaba diluviando!”, manifestó contrariado. ■
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