miércoles, 21 de diciembre de 2016

ANTICOMUNISMO ESPAÑOL



UNA INTERPRETACION DE LOS RESULTADOS DEL 26J

Resulta difícil de explicar (y/o entender) que los resultados de la unión electoral de Podemos y de Izquierda Unida para el 26J no alcanzara una suma próxima y parecida a la suma de votos  de Podemos y de Izquierda Unida del 20D.
Recordaremos que los resultados en las dos elecciones fueron:
ELECCIONES  20 D

DIPUTADOS
VOTOS
PODEMOS
69
5.189.333
UNIDAD POPULAR
2
923.105



ELECCIONES 26 J

DIPUTADOS
VOTOS
UNIDOS PODEMOS
71
5.087.538

Nadie pareció o supo prever que la unión electoral no iba a funcionar
En primer lugar, porque las fuerzas de la derecha tradicional PP y Ciudadanos y buena parte del PSOE y alertaron y se encargaron de estimular el miedo y el rechazo a esa opción que ya no podía negar la entrada del “comunismo” en sus filas.
Para cualquier votante resulta meridianamente claro que: Izquierda Unida es la sucesora y la transformada del Partido Comunista, es, decir del Comunismo.
Una de las taras genéticas inducidas por el sistema franquista y que marcan indeleblemente a la sociedad española es el Anticomunismo como valor de referencia y permanente sea justificado o injustificado, incluido el injustificable. Ser anti comunista es un valor electoral muy fuerte de la sociedad española.
La guerra civil fue y así se planteó (por los vencedores) un enfrentamiento entre españoles y antiespañoles, entre azules y rojos entre cristianos y comunistas y esa imagen y esa impronta quedo marcada genéticamente en casi toda la sociedad española, tara además favorecida por la situación política internacional recién acabada la segunda guerra mundial e inaugurada la guerra fría. Esta circunstancia sirvió para que en nuestro país quedara por una parte aislada dada las querencias del régimen por el nazismo y por Alemania y por otra impune. Los líderes occidentales encabezados por un debilitado Churchill que siendo demócrata era sobre todo imperialista y un feroz anticomunista. 
Cuando Franco afirmó al enviado de Richard Nixon Vernon Walter en 1974, que no se preocupara en demasía por España, le expuso dos argumentos o decisiones personales, indicándole por una parte que había designado sucesor suyo a Juan Carlos de Borbón para reinstaurar la monarquía en España y además que su mejor obra era haber creado la Clase Media (con la que no se podría contar en ningún supuesto para para una nueva guerra civil ni para forzar una democracia, el nuevo sistema será concedido gracias a nosotros) acertó de pleno.
El desarrollo económico de los años 60 y 70 había alcanzado a miles de familias que habían pasado a poseer bienes materiales como la lavadora la televisión y un vehículo motor, inimaginables 10 o 15 años antes.
Así era y lo que no se dice o recuerda es que aparte de los bienes materiales conseguidos, ese elevado número de familias y de personas estaban muy pobremente formados y bastante peor informados, pero no se sentían incomodos o afectados por estas insuficiencias (insuficiencia de información democrática, insuficiencia de información histórica, insuficiencia de información cultural, insuficiencia de información científica, insuficiencia de solidaridad) Eran la clase más numerosa del país la más dócil y también la más fácil de engañar, de manipular y de guiar.
Sus inquietudes políticas eran nulas sus observaciones sociales se amalgamaban en un producto gelatinoso y espeso mezcla de la más rancias tradiciones (la semana santa, las corridas de toros y otros festejos salvajes como el toro de la Vega, los festejos eclesiales y un sinfín de atrocidades, muy españolas y mucho españolas) y la modernidad expectante y emergente producida por el turismo y la verificación personal inevitable de otras formas de comportamiento público,  como[p1]  el bikini, la minifalda y sobre todo el ansia irreprimible de libertad sexual y por extensión de libertad.
Pero nadie, o muy pocos, asociaban la libertad a la cultura, ni al conocimiento, ni a la formación, ni a la información, ni a la cultura, ni a la democracia y mucho menos a la política.
Hasta el observador mas huero reconocía que aquello que le decían no era exactamente lo que ocurría a su alrededor principalmente en tiempos de verano y principalmente en las zonas costeras y de mayor afluencia de turismo.
Todo ello devino en una multitud de familias que, sin ser fascistas, eran franquistas, que sin ser extremistas eran católicas y conservadoras (en otra ocasión hablaremos del rol de la iglesia),  admitían y apreciaban “La paz de Franco” era su mantra.
Mientras los comunistas eran… nadie sabía cuántos eran ni que decían, ni que querían, ni porque luchaban, eran esencialmente y para mucha gente los enemigos de España y por lo tanto una amenaza.
Describir o comentar algunos rasgos y sentimientos de la España delos años 60 o 70 y extraer de ello relación con los resultados electorales del 2016, es sin duda complicado y opinable, pero a mí me sigue pareciendo evidente y relevante. España ha cambiado y mucho, pero y para mi mucho menos de lo debería haberlo hecho.
El anticomunismo sigue siendo un refuerzo electoral y un motivo de rechazo, aunque el comunismo como nos lo mostraron durante 40 años como el colmo de la perfidia y de la maldad, hace mucho que dejo de existir para lo (poco) bueno que tuvo y lo malo (demasiado) que hizo y no hizo.
Desde una óptica más reciente los hechos electorales han demostrado que una vez legalizado el PCE nunca jugó en la democracia otra cosa que un papel irrelevante en el parlamento y no ha servido a los comunistas tanto en su formato de PCE como en la formación de Izquierda Unida
Como muestran los resultados electorales desde 1977
AÑO
PARTIDO
DIPUTADOS
VOTOS
%/ 350
1977
PCE
19
1.709.890
5,4%
1979
PCE
23
1.938.487
6,6%
1982
PCE
3
687.962
0,9%
1986
IU
7
935.504
2,0%
1989
IU
17
1.858.588
4,9%
1993
IU
18
2.253.722
5,1%
1996
IU
21
2.639.774
6,0%
2000
IU
8
1.263.043
2,3%
2004
IU
5
1.284.081
1,4%
2008
IU
2
969.946
0,6%
2011
IU
11
1.680.810
3,1%
2015
UNIDAD POPULAR
2
923.105
0,6%

Aunque se debe también señalar que ello es en una parte importante, debido a la ley electoral que condena a las minorías por muchos votos que obtengan a no jugar muy papel en el parlamento y ninguno en los gobiernos
Los votantes de Podemos no queremos por mucho que los medios más reaccionarios insistan en su demencial comportamiento (demencial y también temeroso), la dictadura castrista y bolivariana (vaya jerga) pero si deseamos abolir y terminar con la dictadura del daño y el gobierno de los sinvergüenzas de los hipócritas y cínicos partidarios de mantener España como un muñeco de su propiedad bipartidista sometida a sus antojos de la sinrazón y la injusticia. 


 [p1]

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