lunes, 4 de diciembre de 2017

CATARELLA




Muchos ya lo conocen a los demás se lo presento ahora.

Catarella es un personaje de las novelas de Andrea Camilleri protagonizadas por el comisario Salvo Montalbano ,cuya ya larga saga constituye una de las mejores, más entretenidas, deliciosas, y vendidas serie de novelas policiacas desarrolladas alrededor de casos criminales, ambientadas en el sur de Italia en concreto en el pueblo (ficticio) de Vigata,  en cuya comisaria trabaja Catarella, un personaje entrañable, creíble, perfectamente construido por el verbo y la palabra de Andreas Camilleri, sin duda para muchos el autor italiano más importante, conocido y admirado y leído del siglo XX y lo que va del XXI.

Catarella es secretario/telefonista en la comisaria de Montalbano., al que Catarella admira, respeta, sirve y desorienta con su continuado estropicio de los nombres de los que telefonean o esperan ser recibidos por Montalbano.

Catarella es torpe en el oído y la palabra a la hora de avisar a su jefe sobre quien le llama o le espera. Su torpeza oral no le impide ser el manitas informático de la comisaria salvando así la inutilidad de Salvo que ni sabe ni le interesa esa disciplina.

Catarella personaje producto genial de la mente de un autor prolífico, maravilloso, entretenido, tan fácil de leer, personalmente comprometido con su oficio de policía al servicio del bien común, ese bien tan poco común.

A Catarella lo que mejor le define de entre todas sus virtudes literarias y por ello humanas es su fidelidad y lealtad a Montalbano.

Una fidelidad perruna que hay que aclarar es la mejor y más integra fidelidad que ningún ser humano ha alcanzado, deteriorado como está con su práctica permanente de la infidelidad.
Catarella es leal y legal a su jefe, a su referencia de vida porque muy lejos de ser un incauto y un ingenuo sabe que sirve a un buen policía, a un mejor comisario y a un maravilloso personaje de un autor excepcional como es Andrea Camilleri, el creador de Montalbano y su mundo de esa ficción tan real.


Larga Vida Montalbano y larga y eterna vida a Andrea Camilleri que se ha ganado y bien ganado ese privilegio que muy pocos escritores obtienen, conseguir fama eterna.

Por cierto, el nombre de pila de Catarella es Agatino.
 

jueves, 12 de octubre de 2017

DOS ANECDOTAS ESPAÑOLAS



A modo de anécdota narraré el hecho realmente ocurrido a un ciudadano español, en forma de desdicha para su protagonista, su detención, encarcelamiento, juicio y condena por el delito de haber pronunciado en voz alta y pública en un bar, la frase de ME CAGO EN FRANCO.

Como he dicho fue detenido, juzgado y condenado a 10 años de cárcel era el año 1970 o 71, si hubiera sido en 1950 la sentencia no hubiera sido tan leve ya que le hubiera correspondido la pena de muerte por ofensas al Caudillo y a la España por él encarnada.

Pequeñas anécdotas menores en un océano de crímenes contra la humanidad, olvidadas o desconocidas.

La siguiente seguramente es posiblemente apocrifa falsa pero muy simbólica y no recuerdo donde ni cuando la ley. Pero no me la he inventado
Años 40,41 ó 42, invierno, Mes de Enero, Noche, en la fría provincia de León, Ávila o Soria, en algún pequeño lugar rural, serrano semi montañoso, doce y media de la noche, cinco grados bajo cero.
Dos guardias civiles de uniforme llevan, cumpliendo las órdenes del mando, a un individuo español, pero antiespañol, rojo, republicano comunista, anticristiano, o sea un desecho de ser humano, hacia su destino.
El antiespañol sabe dónde le llevan lo sabe bien, es la costumbre de los vencedores actuar así, ni perdonar ni olvidar lo llevan a algún sendero, camino o lugar con cunetas para fusilarlo por sus crímenes.
Este antiespañol camina cabizbajo sabiendo que su vida su historia y su persona va a desaparecer eternamente en el anonimato del mundo, del país donde nació y no quedará rastro de su presencia como ser humano. No tiene mujer ni hijos y sus amigos están muertos o detenidos. Nadie lo va recordar ni saber quien fue.
Todavía vivo pero muerto de frio, levanta sin saber muy bien porque la voz y exclama VAYA NOCHECITA HACE UN FRIO DE TODOS LOS DEMONIOS.
La pareja del tricornio se mira uno al otro y el más expresivo de los dos exclama respetuoso y lleno de razón.
ANDE NO SE QUEJE, NO SE QUEJE QUE NOSOTROS TENEMOS QUE VOLVER.