sábado, 17 de diciembre de 2016

OTRA VEZ FRANCO LEON Y LA LEGIÓN CONDOR



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El último día del escuadrón de la muerte
La mañana del 22 de mayo de 1939 era soleada y la Falange había preparado la ciudad de León con sus mejores galas: guirnaldas, yugos, flechas, águilas y esvásticas. En una de las semanas más dichosas para Francisco Franco durante sus primeras jornadas como dictador. Llega a la ciudad leonesa tres días después del gran desfile de su victoria, con una parada de 120.000 soldados, según los periódicos de la época, en un recorrido por el Paseo de la Castellana, Recoletos y El Prado de Madrid.
Con un protocolo más humilde, pero no menos espeluznante, asiste acompañado por el Jefe del Aire, Alfredo Kindelán, a despedir a las tropas de la Legión Cóndor del III Reich, que habían llegado a España a mejorar su tecnología aeronáutica, a entrenarse para campañas más importantes y a convertir este país en un campo de tiro, cuyo apogeo fue el bombardeo de la ciudad de Guernica, el 26 de abril de 1937, con más de 120 muertos.
El dictador eligió la pequeña base aérea de Virgen del Camino, próxima a León, regentada por una escuadrilla de aviadores nazis destinados a sofocar el frente del Norte. Al parecer, no podía despedirse de las tropas de la muerte días después en Vigo, desde donde zarparon de vuelta a casa.
El aviso de la llegada de Franco al pequeño campo lo protagoniza una sección de la Guardia Mora. “La presencia de esta bizarra tropa causó gratísima impresión”, contó entonces el diario Proa, de la Falange leonesa. Franco, el deseado, llega con un cuarto de hora de retraso. Se apea del coche, saluda a la bandera y pasa revista a pie a la línea de aviadores legionarios que presentan armas. Además de Kindelán, le acompaña el general Dávila, ministro de la Defensa Nacional.
Desde la tribuna, Franco, dirigiéndose a Wolfram von Richthofen, comandante en jefe de la Legión Cóndor, despide al macabro escuadrón recordando que “el Führer fue el hombre que en un momento de peligro supo querer y comprender a España”, que las legiones alemanas acudieron “al ver invadida nuestra patria por las gentes rojas de Moscú y por la escoria comunista de Europa”, y que esta “afinidad en el pensamiento” resurge en sus “heroicas hazañas” escritas en tierras españolas, donde “tanta sangre habéis dejado” de la que brotará esa primavera “las flores y las amapolas de la paz”.
Von Richthofen no se queda atrás y responde: “Esta amistad quedará aún más honda y sellada para siempre por la sangre vertida en común, en el sacrificio que hemos hecho en holocausto de nuestros ideales”. Dichosa palabra. En un momento de su alocución, la banda de música rompe con la interpretación de Yo tenía un camarada, “que todos los presentes escuchan con emoción, con el brazo en alto”, cuenta El Norte de Castilla. Y para finalizar, comunica a Kindelán que ha hecho una colecta entre los soldados nazis para contribuir con una donación a las familias de los caídos en la aviación del Ejército sublevado. “La colecta suma un millón de pesetas”, y entonces el público cierra con gritos de “¡Heil Hitler!” y “¡Viva Franco!”.

Despedida de la Legión Cóndor en León
Palabras de Franco Palabras de Dios


"Y podéis decir, que, porque habéis dado estas pruebas de amor, de generosidad, y de nobleza, podéis llevar el saludo más expresivo al pueblo alemán, a sus instituciones militares y a vuestro gran conductor el Führer, el hombre que en un momento de peligro supo querer y comprender a España".

El 22 de mayo de 1939 en León, Franco despidió oficialmente a la Legión Cóndor, la escuadra de la muerte y responsable de la pérdida de tantas víctimas civiles inocentes. El acto tuvo lugar en el aeródromo de La Virgen del Camino. Esta base aérea fue ocupada en la Guerra española por escuadrillas de aviadores nazis que ayudaron al dictador a sofocar el frente del Norte.

El sol quiso iluminar ese día las medallas, los discursos y las esvásticas, y resaltar las repetidas palabras de Franco es su discurso, "gloria" y "esplendor". Omitió la palabra "sangre", que tan adecuada hubiera sido al detallar las "hazañas" de su ejército y el de sus aliados. Omitió la palabra "muerte", que tan bien conocía y de la cual alcanzaría pleno conocimiento en los años sucesivos.




Discurso de despedida del general Franco a los miembros de la Legión Cóndor.

Señores Jefes, Oficiales, Soldados y artífices de la gran Alemania: En estos días de gloria y resurgir de España, cuando esta recobra su antiguo esplendor y su independencia, es para los españoles la Legión Cóndor una de las instituciones más queridas. No es un hecho aislado en la Historia de España la presencia de los hermanos de Alemania. España ha combatido contra otros pueblos y ha participado en la Historia de Europa; y en sus momentos de más gloria y esplendor, tuvieron los soldados alemanes una participación heroica y gloriosa. No están lejos los días por el recuerdo, aunque si por el tiempo, de aquel gran Monarca español nacido en tierras de Alemania y en cuyos Ejércitos, en cuyas glorias, al lado de los tercios españoles, estuvieron las legiones alemanas y las legiones italianas.

Por eso en nuestro periodo de decadencia surgieron idénticas soluciones y surge una afinidad de sentimientos, y lo mismo que entonces, cuando se estrechaban la mano soldados alemanes, italianos y españoles, fue ante el asalto comunista, a la llamada del pueblo español, cuando se volcaron nuevamente las legiones alemanas al ver invadida nuestra Patria por las gentes rojas de Moscú y por la horda comunista de Europa.

Esta afinidad en el pensamiento, ahora y en los tiempos pasados, resurge en sacrificio vuestro, en vuestras heroicas hazañas, en estas hazañas escritas en tierra española, donde tanta sangre ha sido vertida, donde tanta sangre habéis dejado, y donde, al brotar esta primavera las flores y las amapolas de la Paz, reconocemos a nuestros camaradas alemanes y a vuestra Nación y al Führer, el gran conductor de vuestro pueblo. 

Y no fue sólo esto, no fueron sólo vuestros sacrificios en los campos de batalla. Disciplinados vinieron también los artífices de los motores, vinieron los forjadores del acero a darse la mano con nuestros obreros, a hablarles de trabajo y también de una alegría. En esto hay también un sentimiento en nuestra patria, hay ese sentimiento de grandeza que forma los pueblos y en el que colaboran lo mismo el militar en la formación que el soldado en el taller, en el campo y en la fábrica.

Yo quiero deciros hoy, en los momentos de gloria y de triunfo que siento el orgullo de haber tenido este conjunto de jefes, oficiales y soldados a mis órdenes. Y lo mismo que tenemos una infantería, una caballería y una artillería que han formado a vuestro lado, siento el orgullo de que hayáis estado en España y siento el orgullo de haberos mandado.

Vais a partir para vuestras tierras, vais a llevar a la gran Alemania el saludo de un pueblo fraternal. Y podéis decir, que, porque habéis dado estas pruebas de amor, de generosidad, y de nobleza, podéis llevar el saludo más expresivo al pueblo alemán, a sus instituciones militares y a vuestro gran conductor el Führer, el hombre que en un momento de peligro supo querer y comprender a España.

Legionarios de la Legión Cóndor, obreros de la gran Alemania, españoles que me escucháis: Unamos nuestro sentimiento hacia la gran nación amiga con un grito: ¡Arriba Alemania! ¡Viva España!

Discurso de despedida del general Wólfram  von Richtofen, comandante en jefe de la Legión Cóndor.

Excelencia: Profundamente agradezco, en nombre de toda la Legión Cóndor, las hermosas palabras que Vuestra Excelencia acaba de dirigirnos, que, en estos momentos, admirado y querido Generalísimo, nos llenan de orgullo y serán un motivo más para quedar Unidos en el porvenir a la persona de Vuestra Excelencia y a la gran España. Con toda modestia, conforme al pensamiento de todos y cada uno de los componentes de esta Legión, debemos decir que no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber, sagrado, por cierto, ante Vuestra Excelencia y, España. Y ante el mismo Führer y Alemania, sirviendo a la gran idea que nos une a todos. En la hora del peligro, cuando había que demostrar dónde se hallaban, los auténticos amigos de España, Alemania no podía faltar ni permanecer impasible. Con viva simpatía vio todo nuestro pueblo la contienda, emprendida por Vuestra Excelencia, y comprendió Alemania que sólo el triunfo de las armas de Vuestra Excelencia podría salvaguardar los altos valores culturales de la nación y librar a Europa de una cruenta lucha contra la disolución y el caos bolchevique.

La historia de la pasada guerra ha venido a hacer patente que la amistad del pueblo alemán no se limitaba a gestos o meras palabras, sino que se ha traducido en un inmediato y decidido apoyo y en una sincera aportación personal, de la cual nuestra presencia aquí constituye el más fehaciente testimonio. Los voluntarios alemanes retornan a la Patria con admiración por los soldados de España. Hemos visto cómo los soldados de España luchaban sin reserva por la liberación de su desdichada y maltrecha Patria, y apreciamos en todo su valor vuestro magnífico espíritu, lleno de tantos sacrificios. Las armas, por muy modernas que sean, no tendrán nunca, sin ese espíritu, la plenitud de su rendimiento. Como ya hace ciento treinta años, sangre española y alemana ha sido vertida en la lucha común contra el adversario común.

Con honda emoción nos acordamos de nuestros compañeros que hallaron la muerte gloriosa lejos de su Patria, así como también la de nuestros compañeros españoles y murieron por la unidad, la libertad y la grandeza de su Patria española.

Desde tiempo inmemorial, una verdadera amistad une a nuestros dos pueblos. Esta amistad quedará aún más honda y sellada para siempre por la sangre vertida en común, en sacrificio, que hemos hecho en holocausto de nuestros ideales.

A la hora emocionante de la despedida, hacemos los más fervientes votes por Vuestra Excelencia y le expresamos el afecto fraternal de los legionarios de la Cóndor hacia este gran pueblo y a sus instituciones armadas, desde el jefe más alto hasta el último de sus soldados.

Y a este deseo y sentimientos damos expresión con nuestro viejo grito militar:

¡Por la unión hispano alemana, sellada en el combate!
¡Por la España una, grande y libre!
¡Por el glorioso Generalísimo!
¡Hurra!

lunes, 17 de octubre de 2016

UNA HISTORIA DE PELÍCULA



Billy Wilder director de cine de origen judío, nacido en Austria, huyó de Alemania cuando los nazis tomaron el poder y emigró a Estados Unidos, donde llegó sin saber ni una palabra de inglés.
Transcurridos unos años (¡y que años 1933-1945¡) y derrotado militarmente el pueblo nazi alemán. Billy Wilder fue enviado por las autoridades de su nuevo país a Alemania para colaborar en la desnacificación y preparar documentales formativos en informativos sobre la situación y los propósitos de los vencedores.
Durante el tiempo que estuvo en Alemania conoció al Teniente General del Ejército de los Estados Unidos General John Gavin, Jefe de la famosa división Aerotransportada US Airborne 82, y que durante un periodo de tiempo fue designado responsable militar de la zona americana de Berlín.
John conoció a la periodista Martha Gellhorn que se acababa de divorciar de Hemingway y de la que se enamoró, iniciando una intensa relación durante los periodos en que ambos coincidían en Berlín o cuando ambos lograban acomodar sus respectivos trabajos, militar él y corresponsal de guerra, ella.
Algo más tarde Gavin conoció también a Marlene Dietrich con la que mantuvo una amistad cordial y durante un tiempo solo afectuosa pero finalmente entablaron relaciones.
John Gavin estaba casado pero su familia permaneció todo el tiempo de esta historia en América.
Mientras Billy Wilder viendo que su trabajo en Alemania no era útil para nadie regresó a América, ya en su país adoptivo logró rodar la película “A Foreing Affair” titulada en España “Berlín Occidente”.

Billy Wilder
Nombre de nacimiento    Samuel Wilder
Nacimiento      22 de junio de 1906
Fallecimiento   27 de marzo de 2002 (95 años)
Samuel Wilder, más conocido como Billy Wilder (Sucha, Imperio austrohúngaro, 22 de junio de 1906 - Hollywood, Estados Unidos, 27 de marzo de 2002), fue un director de cine y productor estadounidense de origen austríaco seis veces ganador del Premio de la Academia.

Martha Gellhorn
Nacimiento      8 de noviembre de 1908
Fallecimiento 15 de febrero de 1998 (90 años)
Martha Gellhorn (San Luis, Misuri, 8 de noviembre de 1908 - 15 de febrero de 1998) fue una escritora y periodista estadounidense. Es considerada una de las corresponsales de guerra más importantes del siglo XX. En 1958 obtuvo el prestigioso Premio O. Henry.
De 1940 a 1945, Gellhorn fue también la tercera esposa del novelista estadounidense Ernst Hemingway, el cual le dedicó su célebre novela Por quién doblan las campanas. A la edad de 89 años, enferma y casi completamente ciega, se suicidó.

James M. Gavin
Nacimiento      22 de marzo de 1907
Fallecimiento   23 de febrero de 1990 (83 años)
James Maurice Jumpin' Jim Gavin (nacido James Nally Ryan; Nueva York, 22 de marzo de 1907 - Baltimore, 23 de febrero de 1990) Teniente General del Ejército de los Estados Unidos, llamado «el General saltador».
Fue el jefe de la famosa División aerotransportada 82nd Airborne Division
Que intervino entre otras operaciones de guerra, en el desembarco de Normandía, la Operación Market Garden y la batalla del Bulge también conocida como batalla de las Ardenas

Marlene Dietrich
Nacimiento      27 de diciembre de 1901
Fallecimiento   6 de mayo de 1992 (90 años)
Marie Magdalene Dietrich, conocida por su nombre artístico Marlene Dietrich (Berlín, 27 de diciembre de 1901-París, 6 de mayo de 1992), fue una actriz y cantante alemana que adoptó la nacionalidad estadounidense. Es considerada como uno de los más eminentes mitos del séptimo Arte, y también como la novena mejor estrella femenina de todos los tiempos según el American Film Institute
La película
Titulo original A Foreign Affair”
Título en España Berlín Occidente
En 1947 llega a Berlín un comité de congresistas estadounidenses, entre los que se encuentra Phoebe Frost (Jean Arthur) para evaluar la moral de sus tropas en tiempos de la postguerra. Allí, Frost empieza a tener sospechas de que uno de los militares está protegiendo a una cabaretera llamada Erika von Schlutöw (Marlene Dietrich), de quien se cree que tuvo lazos con miembros del Partido Nazi como Hermann Göering o Joseph Goebbels. Para que le ayude con la investigación fuerza al Capitán John Pringle (John Lund) sin saber que él y Schlutöw son amantes.
Tras ver un metraje de un informativo en el que se la ve junto a Adolf Hitler en tiempos de la guerra, Frost le pide que la lleve a los cuarteles generales del ejército para buscar un archivo sobre ella. Sin embargo, John en su afán por distraerla empieza a filtrear con la congresista que acaba sucumbiendo a su encanto a pesar de resistirse en un primer momento.
Interpretes:
    Jean Arthur es Phoebe Frost.
    Marlene Dietrich es Erika von Schlütow.
    John Lund es Capitán John Pringle.
    Millard Mitchell es Coronel Rufus J. Plummer
    Peter von Zerneck es Hans Otto Birgel.
    Stanley Prager es Mike.
    William Murphy es Joe.
    Raymond Bond es Congresista Pennecot.
    Boyd Davis es Congresista Giffin.
    Robert Malcolm es Congresista Kramer.
    Charles Meredith es Congresista Yandell.
    Michael Raffetto es Congresista Salvatore.
    Damian O'Flynn es Tte. Coronel
    Frank Fenton es Mayor Mathews.
    James Larmore es Tte. Hornby
    Gordon Jones es Policía Militar.

jueves, 4 de agosto de 2016

SIENTO COMUNICAR



Buenas tardes amigos contemporáneos

Siento tener que comunicar que el número

11.111.111.111.111.111

No es primo ya que:

11.111.111.111.111.111 = 2.071.723 x 5.363.222.357

Cosas que pasan

Otra vez será.